Gestiona tu tiempo correctamente y sácale provecho a tu escritura

Escritores que queréis gestionar vuestro tiempo, ¿sabéis cuál es vuestra Biblia?

 

Dicen que “el tiempo es oro”, es decir, que el tiempo que invertimos tiene un valor. Y este puede ser económico, sentimental o físico. Gestionar el tiempo y  obtener un buen rendimiento y/o placer es una de las claves de la felicidad. Especialmente si estás embarcado en algún nuevo proyecto como es un curso de escritura, o un curso de edición, que supone encontrar tiempo extra a lo que ya haces.  En este artículo pretendemos que uséis el tiempo a vuestro favor, y aprendáis  así a darle un uso provechoso y gozoso de él.

 

Una de las claves para obtener beneficios del uso del tiempo consiste en revisar las creencias que tenemos sobre él. Si creemos que el tiempo se gana o se pierde, viviremos con la angustia de la pérdida, y como consecuencia del valor que le hemos dado. Si por el contrario creemos que siempre le sacamos provecho, tendremos una sensación de ganancia. Podemos dar una nueva lectura a los momentos o días “perdidos”, y es que es posible aprender algo nuevo en cada paso que damos, o en cada decisión que tomamos. Especialmente si esta decisión consiste en escribir un libro o trabajar en una editorial.

   

LA BIBLIA DEL ORGANIZADO/A: LA AGENDA

 

No existe una herramienta más simple y más útil que la agenda. Claro que no es suficiente comprarla, hay que usarla. Aquí van algunas claves para sacarle un mayor rendimiento:

 

No todas las agendas  sirven para todo el mundo, elige la que mejor se adapte a tus necesidades: puede ser de página por día o semana vista. Nosotros recomendamos el formato de semana vista, pues así podrás, de un simple vistazo, tener una perspectiva de las tareas y objetivos que quieres cumplir.

 

Dedícale un tiempo cada día: tú eliges, puedes repasar las tareas por la mañana antes de comenzar o por la noche antes de acostarte. De esta manera tu cerebro podrá decidir qué tiempo y energía necesita invertir cada día para sacarle el máximo provecho.

 

Marca tus objetivos: puedes empezar por decidir cuál será tu objetivo del año, o tu objetivo principal. A partir de tener claro lo que quieres conseguir puedes agendar los objetivos de cada mes. En cuanto definas tus objetivos mensuales estructura tu meta semanal. Una vez que sepas lo que quieres alcanzar esa semana puedes organizar tu día.

 

No todos funcionamos por igual en las mismas horas del día: elige qué horas son las que mejor se adaptan a tu concentración. ¿Qué horas prefieres para escribir? ¿Para leer? ¿Para estudiar?

 

Recuerda que la agenda es una hoja de ruta, un mapa que te indica que pasos has de seguir para llegar al destino que quieres alcanzar. No temas no cumplirla, la decepción es más dañina que no terminar lo que te habías planteado hacer. Puede ser que te hayas excedido agendando; si no estás cumpliendo tus expectativas, revísalas. La solución puede ser así de sencilla. En todo caso no te fustigues, lo único que consigues es gastar una energía preciosa que podrías invertir en algo más beneficioso para ti.

   

DISFRUTAR DE LOS BENEFICIOS DEL MÉTODO

 

Es cierto que no todos los escritores y editores trabajan con un método; en cualquier caso, la mayoría de ellos recomiendan que tengas uno. Para maximizar nuestro potencial recurrir a unos hábitos de trabajo ayuda a nuestro cerebro a organizar las tareas y gestionar los recursos.

 

Comenzar nuevos hábitos requiere poner durante cierto tiempo atención sobre él. Si no nos sale a la primera, o en el tiempo que hemos estimado “adecuado”, no tiremos la toalla, lo único que ocurre es que necesitamos dedicarle un poco más de tiempo, démoselo. Saldremos ganando.