¿Por qué hoy los buenos editores son más necesarios que nunca?

¿Por qué hoy los buenos editores son más necesarios que nunca? 

Los libros han cambiado la vida de muchas personas, especialmente desde que en el siglo XV Gutenberg inventó la imprenta, y la lectura empezó a democratizarse. Eso fue solo el principio, porque en esa época, muy poca gente sabía leer. Hoy en día, ese libro impreso original, no es la única manera que tenemos de disfrutar de un ejemplar, y es que con los Ebooks, los audiolibros…, la industria se ha revolucionado. Aun y así, muchas personas siguen prefiriendo el libro tradicional en papel.

Penguin Random House Grupo Editorial edita hasta 1700 libros en un año, creando un catálogo que cuenta con títulos de más de 8500 autores, distribuidos en 40 sellos editoriales. Detrás de cada publicación, se esconde el trabajo de muchos profesionales que se encargan de que el libro que vas a leer en el metro, en el sofá de tu casa o mientras desayunas en la terraza, llegue a tus manos. En este proceso, uno de los personajes clave es el editor. Este se encarga de seleccionar y corregir el libro. En los últimos tiempos, ha habido mucha controversia respecto al papel del editor, que muchos ya no ven que sea necesario, pero la realidad es más compleja que esta afirmación, y es que en un océano lleno de facilidades y opciones que permiten la publicación de libros, la figura de un buen editor es más necesaria que nunca. ¿Cómo debe ser el editor actual? Tres expertos nos lo cuentan.

Alberto Acerete - Lector editorial en Lumen y profesor del curso Lector Editorial de Cursiva:

El editor tiene una responsabilidad primordial, ya que sirve de doble guía: es guía del autor, contribuyendo a que consiga el mejor texto posible, y busca encontrar al lector, dar con su atención y también guiarlo. Existe también el deseo de construir un catálogo que dialogue con los lectores, pero también entre las obras que lo conforman. Y es suya la responsabilidad de construir una entidad que el lector reconozca como el lugar donde puede encontrar las lecturas que desea.

Pero un editor no solo debe trabajar el texto con el autor (si este lo necesita), es muy importante también la capacidad de gestión de un editor. De este, no solo se espera que maneje los textos en todos sus niveles, sino que ha de ser capaz de coordinar su trabajo con el de todos aquellos implicados en el lanzamiento del libro. Ha de saber escuchar, analizar, identificar y tomar las decisiones adecuadas.

Su figura es imprescindible, como digo, para que el autor dé con la mejor obra de la que es capaz, pero también lo es para conseguir que las obras que publica construyan un conjunto sólido, que se abra y crezca, pero el cual los lectores puedan identificar claramente. 

 

Gonzalo Albert - Director literario de Aguilar y Suma Hispánica:

Considero que la del editor es una figura clave, sobre todo en los tiempos que corren en que cualquier persona tiene al alcance de su mano una potencial publicación. Acompañar al autor en el proceso de creación, estructuración y mejora de un texto, cuando muchas veces el autor no es consciente de los múltiples matices que pueden cambiarlo todo, es lo que puede marcar la diferencia entre algo bueno y algo excelente.

Evidentemente, aparte del propio texto, que es la piedra angular de todo, un libro implica muchos más factores que el autor no tiene por qué conocer y para los que necesita la figura del editor: claves para la portada correcta, sinergias del mercado, mejores momentos de publicación, conocer a qué público se dirige y encontrar las mejores herramientas para hacerlo, etc. Y sobre todo, por encima de todo, como pasa siempre, la implicación marca la diferencia y el editor es el compañero de viaje del autor.

 

Carmen Romero - Editora en Ediciones B:

La primera función del editor es ayudar al escritor a llegar a la mejor versión posible de su obra, pero sin que pierda jamás su esencia. Luego viene otra función muy importante: generar entusiasmo por el libro. El editor es quien habla a los compañeros de marketing y a los comerciales de los puntos fuertes de una obra literaria, el que explica por qué le ha gustado tanto, y si esa corriente de entusiasmo va creciendo, llegará hasta el lector final.

Como editora, siempre busco voces nuevas de autores que aporten algo nuevo. Sé que estoy leyendo un buen manuscrito cuando, según voy entrando en la historia, me olvido de que estoy leyendo por trabajo. Cuando dejo se ser editora para ser simplemente lectora.

Después de todas estas aportaciones, llegamos a la conclusión de que, en definitiva, la figura del editor es más necesaria que nunca.

También nos damos cuenta de que para consolidar todo el conocimiento y convertirte en editor, debes tener una formación específica en el ámbito de la edición, que desde Escuela Cursiva te ayudamos a conseguir con nuestro Itinerario de Edición. La formación consiste en tres cursos diseñados con el fin de proporcionar los conocimientos indispensables para convertirte en editor. Al completar los tres cursos, el alumno recibirá un título certificado por la Universidad Pompeu Fabra (UPF), con el que podrás impulsar tu carrera en el mundo editorial.